Acerca de mí

Si visitas esta página es porque supongo que estás interesado en quién soy. Así que ni modo: te toca leer, y bastante.

Nací en la ciudad de México el 8 de abril de 1963. Luego de estudiar guitarra clásica durante cinco años, decidí (es un decir) dedicarme al periodismo. Mi primer trabajo fue en la redacción de noticieros de Televisa, bajo las órdenes de Guillermo Ortega Ruiz, y luego, de Guillermo Ochoa. Llegué a tener el título de Jefe de Redacción del noticiero "Nuestro Mundo", peso siendo sinceros, estaba yo muy joven para ostentarlo.

La fase más intensa de dicha etapa fue la campaña electoral de 1988. Desde que comenzó, el control a los medios por parte del grupo político de Carlos Salinas de Gortari era total. Como resultado de tal influencia, y ya siendo presidente electo, Salinas o alguien de su entorno protestó por una entrevista que se retransmitió en "Nuestro Mundo" con el entonces enemigo número dos del régimen (el uno siempre fue Cuauhtémoc Cárdenas): Joaquín Hernández Galicia, "La Quina". Ni yo, ni la mayoría de quienes fuimos despedidos de manera fulminante tuvimos influencia alguna en la retransmisión. Pero había que cortar cabezas, y la mía fue una de ellas . Se acabó así mi periplo por la televisora.

Luego pasé un año en la República Dominicana, trabajando en el Departamento de Ventas del lujoso resort Casa de Campo. Fue una etapa muy bonita, que me dejó muchas experiencias en lo personal, pero no en lo profesional, así que hasta ahí la mencionaré.

Al regresar a México pasé por una etapa de desempleo, hasta que fui contratado por la empresa Corporación Editorial, donde fungí como Director Editorial de las revistas Golden Penthouse y Pasatiempo Farmacéutico.

Uno de mis grandes sueños era entonces publicar en periódicos. Lo logré gracias a la apertura que encontré en la sección cultural de "El Financiero" y en su editor, Víctor Roura. Me gustó tanto la experiencia, que decidí aprovechar la primera oportunidad e intentar trabajar en ese rotativo. Lo hice, primero en la mesa de redacción, y luego, como reportero de la sección de cultura.

Una llamada telefónica me anunció que en Alemania buscaban a un periodista mexicano con dominio del idioma alemán. Esto sucedió en 1994, según recuerdo. El telefonema se transformó en una entrevista, y ésta a su vez en una propuesta de trabajo. En octubre de ese año llegué a Colonia a trabajar para la radio en español de Deutsche Welle, la emisora germana para el exterior. Fui conductor de noticieros, locutor y redactor.

A México regresé en 1998. Estuve cerca de tres meses desempleado, aunque hice reportajes para la entonces naciente revista Milenio, y suplencias de la corresponsalía de la BBC en español. En noviembre ingresé a la empresa Reader's Digest México, en la que trabajé casi cinco años como fact-checker y editor.

Tras otra fase de desempleo, me incorporé a la Dirección General de Comunicación Social de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. Escribí análisis estratégicos para la presidencia del organismo, y llevé a cabo otras tareas relacionadas con la atención a la prensa y con la comunicación interna. Sobre todo, fue una fase muy intensa de aprendizaje sobre la realidad de México y de su ciudad capital. También me tocó presenciar cómo el organismo era conducido de manera ejemplar por un equipo talentoso y ambicioso.

En 2006 se abrió la oportunidad de regresar a Alemania, y decidí tomarla. No tanto por mí, sino por mis hijos, que entonces eran unos bebés. Desde ese año trabajo de nuevo para la Deutsche Welle, en Bonn, ahora en las áreas de internet y televisión.

Además de todo lo anterior, me he capacitado para hacer páginas de internet como esta, haciendo cursos de programación en Java, y en otros lenguajes de programación como Javascript, PHP, SQL, CSS. He tomado algunos cursos en un área que hoy está en boga: el periodismo de datos. Ésta me interesa tanto por su elocuencia, como por las posibilidades que ofrece a fin de ofrecer información "visualizada".

Si llegaste hasta aquí, es tiempo de agradecerte por tu sincero interés en enterarte quién soy. Y si no lo hiciste, lo entiendo. Es mucho rollo para la mayoría del público, en una época en la cual las personas no tienen tiempo ni para leer un capítulo completo de un libro.